lunes, 12 de julio de 2021

Inglaterra perdió la Eurocopa y, también, una gran oportunidad de demostrar

 Inglaterra perdió la Eurocopa y, también, una gran oportunidad de demostrar ser un equipo señor y tener una afición ejemplar. El desfile de recogida de medallas dejó, una vez más, una imagen indigna de los futbolistas, seguramente los deportistas de mayor ego y peor gestión de la derrota.

 

Como ya ocurrió con el United en la final de la Europa League que perdió contra el Villarreal, la gran mayoría de los internacionales ingleses se quitaron la medalla del cuello nada más recibirla de manos de Ceferin, el presidente de la UEFA. Un gesto muy feo que está siendo ampliamente criticado en las redes, tanto por anónimos como por famosos de toda índole. Hasta Liam Gallagher mostró su enfado, definiéndolo como una falta de respeto.


Liam no fue el único. Deportistas, presentadores, aficionados, periodistas, actores, exfutbolistas…Hubo un número sinfín de críticas hacia un gesto que sería impensable en cualquier otra disciplina deportiva y competición. Quedar segundo es doloroso porque quiere decir que se estuvo muy cerca de ganar, pero llegar a una final es un gran logro. Por ello, no merece el desprecio de maltratar una medalla que, aunque sea de plata, cuesta mucho obtenerla.

Pero aquí no acabó el mal perder de Inglaterra. Los aficionados también se están llevando una riada de palos. Hubo gritos racistas a Rashford, Sancho y Saka por sus fallos en el lanzamiento de penalti. La asociación inglesa de fútbol dijo estar «consternada» y «asqueada» por los comentarios racistas difundidos en las redes sociales contra estos tres jugadores:

Estamos asqueados de que algunos de los miembros de nuestro equipo, que lo dieron todo por la camiseta este verano (boreal), hayan sido blanco de agresiones discriminatorias en la red después del partido de esta noche”, dijo la asociación ayer de madrugada. “Respaldamos a nuestros jugadores”, añadió.

 

La FA condena enérgicamente todas las formas de discriminación y está consternada por el racismo en las redes sociales contra algunos de los jugadores de Inglaterra”, añadió la Asociación Inglesa de Fútbol en otro comunicado. “Decimos con la máxima claridad que quién quiera que esté detrás de un comportamiento tan repugnante no es bienvenido entre los seguidores de este equipo”. La policía de Londres afirmó estar “investigando” las publicaciones “insultantes y racistas”, y el propio Primer Ministro Boris Johnson mostró su desagrado contra estos actos.

 

Wembley se queda vacío

Además, nada más acabar la final, la gran mayoría de seguidores locales empezaron a abandonar Wembley, lo que provocó que la entrega del trofeo solo fuera visto en directo por los 6.000 aficionados italianos presentes en el coliseo londinense. Los otros 60.000 ya estaban fuera de Wembley, lamiéndose sus heridas sin mostrar respeto ni honor al campeón.

El broche a un día horrendo en cuanto al comportamiento de un sector importante del público inglés, que ya antes del partido la lio con disturbios, peleas, botellones e, incluso, altercados para colarse en el estadio.