viernes, 5 de marzo de 2021

El árbitro Fernando Guerrero prefirió dar el s

A Mauro Quiroga lo recibieron con abucheos sus antiguos fans, en Aguascalientes. Él respondió con el gol del empate del Pachuca, el 2-2 contra Necaxa en el Estadio Victoria.

 

Fue un partido con tantas fricciones que en la recta final se produjo un conato de bronca. El árbitro Fernando Guerrero prefirió dar el silbatazo final, sin que hubiera una conclusión clara del trabajo del VAR con respecto a los futbolistas que merecían la roja. Los jugadores del cuadro hidalguense querían comerse vivo a Maxi Salas.

El "Comandante" fue campeón de goleo con los Rayos en el Apertura 2019. Ahora, entró de cambio y le dio oxígeno a los Tuzos, sotaneros del torneo.

Al 85', Quiroga empató con un remate de cabeza, la especialidad de la casa. No festejó por respeto al club que lo trajo a México, en un Estadio Victoria que abrió las puertas a cerca de 5 mil aficionados.

Mauro fue uno de los cinco jugadores a los que el técnico Paulo Pezzolano mandó a la banca, tras la caída contra el América. Él le resolvió el partido pese a entrar de cambio, más allá de que los Tuzos apenas hayan llegado a 4 puntos en la competencia y se mantengan como el único equipo sin triunfo.

Fue otra noche difícil para los Tuzos. Al minuto 5' ya tenían un gol en contra, de Alejandro Zendejas, y a un lesionado en la figura de Óscar Murillo, quien además de fallar en la jugada de la anotación tuvo que abandonar el partido.

Pero el Pachuca no la trae derecha. Más allá de que el veterano Roberto Nurse igualó los cartones, su compañero Érick Sánchez falló al 44' una opción clarísima, de frente al marco.

Al 49', Maxi Salas se quitó la sal a costa de un equipo que está peor que él.

El argentino del Necaxa anotó el gol del triunfo del Necaxa, en el 2-1 sobre el Pachuca.

Maxi no anotaba en Primera División desde hace más de un año; su último gol había sido el 16 de febrero de 2020 ante Gallos.

Pachuca jugó más por amor propio. Ante la falta de confianza y buen futbol, apeló a la garra para rescatar el empate. Después, Harold Mosquera estuvo a punto de darle la victoria a los visitantes tras quitarse a varios zagueros, pero no contaba con la atinada salida del guardameta Luis Ángel Malagón.

Un partido que culminó con mucha calentura. Habrá que esperar a ver la cédula arbitral para determinar si hay expulsados por la bronca.